domingo, 26 de enero de 2020

¿El éxito está al alcance de todos?

Es muy común ver cómo patinadores/a sobre hielo, bailarines/as, gimnastas, futbolistas, motoristas, músicos de conservatorio, y todo tipo de deportistas de élite consiguen su éxito con muchos años de esfuerzo y dedicación desde su infancia más temprana. Gracias a que desde pequeños sus padres y madres o tutores legales les han inculcado y proporcionado todas las herramientas necesarias para poder llegar donde están. Pero, ¿qué hay de aquellos niños que no poseen esas herramientas? ¿Qué ocurre con las familias que no pueden pagar unas mensualidades, uniformes, competiciones, y todos los gastos que suponen esas actividades? Estamos limitando el éxito solo a aquellas familias adineradas que pueden permitírselo o hacer que unos familiares se esfuercen el triple para que su hijo o hija pueda lograr su sueño y ser feliz. 
Es necesario plantearse estas cuestiones de vez en cuando, ya que no todo es talento, para llegar lejos en todos los ámbitos es imprescindible el esfuerzo y el trabajo duro. Es por esto que todas aquellas familias que no pueden permitirse ese tipo de gastos limitan el futuro de sus hijos/as sin quererlo. De esta manera, la sociedad se convierte en un lugar donde la gente acude a sus trabajos por obligación, por la recompensa que supone el comer todos los días y poder vestirse, por lo tanto, estamos formando una sociedad llena de personas con sueños imposibles, inalcanzados, las cuales se plantean cada noche como sería su vida si hubiera podido elegir otro camino. Considero que esto es un error, si todos tuvieran a su alcance hacer aquello que quieren y trabajar en lo que les apasiona estaríamos en un mundo muy distinto.
Si es cierto que algunas personas consiguen lo que desean sin haber tenido esos recursos nunca, y que gracias al apoyo y a que no han abandonado esos sueños lo han logrado, pero seamos realistas, poca gente puede llevarlo a cabo solo con el deseo de quererlo con todas sus fuerzas, ya que nada cae del cielo y nada es regalado. 
Es cierto que el dinero no da toda la felicidad, pero, ¿qué pasa si cumplir mi sueño cuesta 80 euros al mes? ¿se basa en eso mi futuro y mi felicidad?
Soy consciente de que es algo que no va a cambiar, de que actualmente todo se paga y se capitaliza, todo tiene un precio, literalmente. Pero, ¿por qué tienen más facilidades aquellos que han nacido entre algodones?, no es una crítica, es una realidad. 
Es necesario educar en la igualdad y que todos se sientan igual de capaces independientemente de sus recursos para cumplir sus sueños y ser felices. Para ello el libro "Valores de Oro" puede resultar muy útil e interesante para alumnos de primaria.

Aquí os dejo el caso de Jerry Harris de un documental real, el cual podéis encontrar en Netflix "Cheer".

Y por último, en referencia a la historia anterior, un vídeo de lo que Jerry quería y logró conseguir:

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