En la entrada anterior hablamos del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, sobre su historia y sobre cómo trabajar este día desde las aulas.
Como bien se comenta, hay que trabajar junto con el alumnado para crear una concienciación acerca del tema de la desigualdad, pero esto no sería suficiente si se trabajase sólo un día, por lo que es necesaria una educación feminista que apoye estas ideas y las refuerce.
La educación feminista es necesaria para conseguir una educación inclusiva, a la que todo profesional debe aspirar. Pero, ¿por qué?
Cuando hablamos de este tipo de educación, pretendemos con ella fomentar valores como la igualdad, el respeto y la conciencia de clase. En esta charla TED, la periodista Heydi Pastor comenta por qué ella desea una educación feminista para su hijo, por lo que encontramos este vídeo interesante y necesario para comprender lo que se expondrá posteriormente en esta entrada.
La presencia de los estereotipos en las aulas es cada vez más llamativa, ya que vemos en niños y niñas de muy corta edad recrear conductas basadas en estereotipos y prejuicios a cerca de un género. Esto lo podemos ver en casos de bullying hacia niños que se comportan de manera diferente a la norma, jugando con muñecas, evitando deportes como el fútbol, relacionándose más con niñas que con niños, etc. Estos niños que se alejan de la norma son los que, por desgracia, sufren acoso.
Educando de forma feminista podemos evitar estas situaciones, ya que dotaremos a las niñas y niños de la información necesaria para que comprendan que hay tantas formas de comportarse y expresarse como tipos de persona, y no podemos señalar al que se comporta diferente, por que en ello esta la riqueza.
Las desigualdades y los estereotipos son comportamientos que pasan de generación en generación, por lo que es importante también trabajar con los familiares del alumnado, para conocer sus inquietudes y mostrarle los beneficios de una educación no sexista, que fomente la igualdad y el respeto.
Todos los profesionales aspiramos a una educación inclusiva y de calidad, y para ello es necesario pasar por el camino del feminismo, estudiarlo, trabajarlo y fomentarlo en las aulas, sólo de esta forma conseguiremos que la educación cambie la sociedad.
Las desigualdades y los estereotipos son comportamientos que pasan de generación en generación, por lo que es importante también trabajar con los familiares del alumnado, para conocer sus inquietudes y mostrarle los beneficios de una educación no sexista, que fomente la igualdad y el respeto.
Todos los profesionales aspiramos a una educación inclusiva y de calidad, y para ello es necesario pasar por el camino del feminismo, estudiarlo, trabajarlo y fomentarlo en las aulas, sólo de esta forma conseguiremos que la educación cambie la sociedad.
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