Este año 2020 nos está poniendo a prueba trayendo diferentes acontecimientos a nuestro mundo, uno de los más recientes y con un gran impacto es el COVID-19, del cual estamos cansados de escuchar nuevos casos, noticias, ya que es el punto de mira de estos meses.
En momentos como este, donde nuestra salud y la de nuestra familia corre peligro es donde se demuestra y salen a la luz todos los valores que hemos ido adquiriendo a lo largo de la vida, y es donde queda reflejada la educación que hemos recibido. Por esto, es necesario que la educación que se presta en las escuelas sea principalmente con unos valores marcados, donde las matemáticas y la literatura no siempre sea lo primordial, sino que todo el alumnado adquiera unos valores básicos.
De esta manera, en momentos como el que estamos viviendo actualmente se pueda hacer frente al egoísmo de las personas, la poca visión comunitaria, y dar paso a una gran empatía, a que desde pequeños quieran el bien común y hagan todo lo posible para que así sea. Además, de trabajar la paciencia, para que todo lo malo pase y saber que todo lo bueno llegará tarde o temprano. El valor de la igualdad y solidaridad, que es tan importante en estos momentos para darnos cuenta que otras personas han estado en situaciones como estas o peores, y le puede pasar a cualquiera en cualquier momento de su vida. Aprender a respetar a los que tenemos cerca y, especialmente ahora, saber convivir y valorar a quienes tenemos cerca.
Cada vez vamos más deprisa, sin pensar en los valores, sin apreciar los detalles de cada día, las cosas básicas que tenemos y las que de un día para otro se pueden ir, sin darte cuenta. El COVID-19 nos ha quitado una parte de nuestra libertad, pero también nos está sirviendo para valorar aquello que despreciamos inconscientemente, y para entender que la mente es más poderosa y necesaria de lo que creíamos.
Es por esto, que la educación debe crear a personas capaces de superar obstáculos, de tener claro unos valores y luchar por ellos, capaz de tener una mente sana y con las suficientes herramientas para no decaer ni rendirse. Existe mucha gente que no tiene unos buenos valores, pero si no fuera por la gente que sí, si no fuera por la educación recibida, sería un mundo más injusto, más triste y más malo.
Lo más importante es ser consciente de la realidad, mantenerse responsables y, sobre todo, nunca dejar de aprender y de alimentar y controlar nuestra mente.
Para finalizar, me gustaría adjuntar un vídeo sobre una reflexión que ha hecho una psicóloga italiana mirando la situación desde otra perspectiva.
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